Comic Boliviano #16


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Un chungungo en Boliva. 1era. Parte: Santa Cruz de la Sierra. Esteban Castillo Gutiérrez. Enteleckia. Kunza cómics. Arica, Chile, 2015.

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En esta ocasión hago trampa, porque se trata de un autor chileno: Esteban Castillo (Chungungo) hablando de su visita a Bolivia. “Chungungo” es un nombre chileno para el gato de mar o nutria marina, y es así como se dibuja a sí mismo este autor. Radicado en Antofagasta, decide ir a Santa Cruz de la Sierra para visitar a su novia: una simpática llamita que ha decidido pasar un tiempo en esta ciudad oriental.

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A continuación, y al mejor estilo de diario de viaje, Chungungo retratará a la ciudad con una notable atención por los detalles y las idiosincrasias propias de la bella tierra camba. También retratará algunas de sus aficiones geeks, como visitar una tienda de cómics, o el proceso de recolección de hojas especiales para un amigo biólogo. La mejor parte, sin embargo, es en la que interpreta la leyenda del toborochi y el colibrí, en la que él y su novia son los protagonistas; parte de un extraño sueño premonitorio que sufre el visitante durante su primera noche en Santa Cruz. Publicado online desde el 2014 en: http://enteleckia.tumblr.com . Nos resta ver la segunda parte, cuando Chungungo visite La Paz.

El secreto de Keila y Keisy. Locura perdida. Nro. 1. Cecilia Delgado Álvarez. Paranoia Studio. Producciones Truchas. Santa cruz de la Sierra. Octubre, 2010.

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Cecilia Delgado tiene una serie ya bastante avanzada de historietas con sus dos personajes favoritos: Keila y Keisy. Dos amigas amantes de la música, de los desafíos y de hacer locuras, enemigas naturales del aburrimiento y la melancolía. La primera que leí: “Ladrones de juguetes” gozaba de una cierta frescura que la hacía simpática a un público lector infantil. Sin embargo, Delgado decidió rápidamente salirse de ese molde y sus historietas ahora tienen una complejidad mayor. Temas como el abuso sexual, la depresión abismal y los sentimientos cotidianos que enfrenta una adolescente se encuentran en sus escritos. Hay una dosis de humor que, a veces, no se llega a entender del todo. Tal vez porque Delgado juega muy al límite. El dibujo es también algo que bordea lo mal hecho, lo inacabado, donde se favorecen el trazo grueso y las manchas de color negro (especialmente en su seria de “Zombis en el país de las princesas”, donde el dibujo pasa directamente a lo grotesco).

Este pequeño cómic, en blanco y negro, relata las terribles consecuencias que podría sufrir Keila Loco si su locura decidiera abandonarla. Con mucho humor, la situación se resuelve de manera divertida y la metáfora se sostiene a lo largo de todo el texto, con el bichito que representa a la locura viéndose solo y desamparado tras su decisión de escaparse de su dueña. Por suerte, regresa, y lo hace en el momento justo. Las dos amigas salen de la situación felices y muertas de la risa. A veces un cómic puede ser solo un pasatiempo, y este cumple, divierte y entretiene.

 


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